Primero decidimos bien, después construimos y transferimos, y por último sostenemos el activo en producción. Así se ve cada fase: qué pasa, qué entregamos y qué queda instalado en tu equipo.
Fase 1
Diagnóstico
Qué pasa: entendemos la operación antes de tocarla — mapeamos procesos, datos y stack.
Qué entregamos: casos priorizados por valor, viabilidad y riesgo, una línea base medible y la arquitectura de referencia.
Qué queda en la empresa: un roadmap propio, con el punto de partida y el orden de ejecución claros.
Fase 2
Despliegue
Qué pasa: construimos sobre lo que ya está en producción, no al lado de ello.
Qué entregamos: andamiaje y arneses de IA, integración al stack existente, las superficies de trabajo del equipo y gobernanza con aprobación humana.
Qué queda en la empresa: el sistema corriendo y transferido al equipo interno.
Fase 3
Evolución
Qué pasa: el activo sigue en operación y en mejora cuando el proyecto ya cerró.
Qué entregamos: auto-monitoreo, actualización de modelos y capacidades nuevas a medida que aparecen.
Qué queda en la empresa: capacidad instalada en el equipo para sostener y ampliar el activo sin depender de un proveedor.